Lo que comenzó como un duelo de titanes terminó con Cardenales de Lara celebrando en la cima y los Leones del Caracas descansando en paz. En un marcador de infarto (15-13), la novena larense no solo aseguró el primer puesto de la tabla, sino que terminó de sepultar las esperanzas de unos melenudos que hoy se despiden de la campaña entre el polvo y la derrota.
El duelo de abridores fue breve y accidentado. Tanto Mikell Manzano (Leones) como Robert Colina (Cardenales) fueron castigados desde temprano, logrando sostenerse apenas por espacio de 2.2 entradas.
El Caracas pegó primero con un doble remolcador de José Rondón en el acto inicial. Sin embargo, la respuesta larense no tardó en llegar: un rally de tres carreras en el segundo tramo, cortesía de Jesús Bastidas, Alí Sánchez e Ildemaro Vargas, le dio la vuelta al marcador (3-1).
La ofensiva capitalina despertó en el tercer inning con un racimo de cinco anotaciones. Un sencillo de Salvador Pérez y otro doble de Rondón, sumado a la agresividad en las bases con un doble robo, pusieron a los melenudos arriba 6-3.
Pero el vigente campeón sacó su casta. Lara descontó con dos en el tercero y tomó el control definitivo en el cuarto (7-6). La explosión final llegó en el quinto capítulo, cuando Yohendrick Piñango y Danry Vásquez desaparecieron la pelota con sendos jonrones de tres carreras para estirar la ventaja a un pesado 11-6. No conforme con ello, Vásquez castigó nuevamente en el sexto con su segundo cuadrangular del encuentro, dejando un 14-6 que parecía lapidario.
A pesar del abismo en el marcador, el Caracas vendió cara su derrota. Fabricaron cuatro en el séptimo con un triple de René Pinto y hits de Leonel Espinoza y Liván Soto. En el octavo, un estacazo de dos carreras de Oswaldo Arcia y un imparable de Soto apretaron la pizarra 15-13, poniendo a vibrar a la fanaticada.
Sin embargo, el esfuerzo fue estéril. Antes del último out, la noticia ya corría por los dugouts: la victoria de los Tigres de Aragua sobre Bravos en Maracay eliminaba matemáticamente a los Leones.
Por segundo año consecutivo, los Leones del Caracas ven el Round Robin desde la barrera. Por el contrario, Cardenales de Lara ratifica su favoritismo al amarrar el primer puesto de la clasificación, demostrando que el camino al título vuelve a pasar por Barquisimeto.
