Apuesta por el rescate en el Fenway
Los Red Sox de Boston continúan moviendo sus piezas para dar profundidad al cuerpo de lanzadores. La organización anunció la firma del derecho Devin Sweet mediante un contrato de ligas menores. Sweet, de 29 años, ha sido asignado inicialmente a Triple-A Worcester, aunque se espera que reciba una invitación al campamento de Grandes Ligas para demostrar su valía en la primavera.
Sweet es un lanzador que ha despertado el interés de múltiples franquicias en los últimos años, incluyendo a los Mariners, Athletics, Giants, Tigers y Phillies. Aunque su efectividad en las Mayores es elevada (10.38 en una muestra pequeña de 8.2 entradas), su capacidad de ponche en ligas menores es lo que mantiene a los scouts atentos: entre 2021 y 2024, retiró por la vía del ponche al 30% de los bateadores enfrentados.
Para Boston, Sweet representa una opción de bajo costo con flexibilidad, ya que aún cuenta con un año de opción. Si el cuerpo técnico logra corregir su descontrol (11.7% de boletos en 2025), podrían haber encontrado una pieza útil para el relevo intermedio.
Kutter Crawford asegura su estancia en los Red Sox
En un movimiento paralelo y de mayor impacto inmediato, los Red Sox evitaron el arbitraje salarial con el derecho Kutter Crawford. Ambas partes acordaron un contrato por 2.75 millones de dólares para la temporada 2026.
Crawford se ha consolidado como una pieza confiable en la rotación de Alex Cora, y este acuerdo le brinda estabilidad económica al lanzador mientras el equipo asegura un brazo probado por un precio competitivo. Con estos movimientos, Boston sigue tachando pendientes en su lista de pretemporada, combinando seguridad en sus estelares con apuestas de riesgo controlado en las granjas.
