Paul Skenes y Tarik Skubal dominaron la temporada de principio a fin, llevándose el Premio Cy Young en sus respectivas ligas.
Por un lado, Skenes, de apenas 23 años, brilló con los Piratas de Pittsburgh al registrar una efectividad de 1.97 en 187.2 entradas lanzadas, con 216 ponches y un WHIP de 0.95.
A pesar de terminar con un récord de 10-10 en 32 aperturas, su temporada fue una muestra clara de que las victorias y derrotas no siempre reflejan el verdadero dominio de un lanzador.
Por su parte, Tarik Skubal, el zurdo estelar de los Tigres de Detroit, volvió a imponer respeto en la Liga Americana al conseguir 13 victorias y 6 derrotas, con una efectividad de 2.21, 241 ponches y un WHIP de 0.89, el mejor de todas las Grandes Ligas.
Su consistencia fue clave para que los Tigres avanzaran a la postemporada, consolidándose como uno de los brazos más dominantes del béisbol actual y repitiendo el galardón por segundo año consecutivo.
