En una noche histórica para la NBA, el Oklahoma City Thunder se consagró campeón de la temporada 2024-25 tras vencer 103-91 a los Indiana Pacers en el Juego 7 de las Finales. El equipo más joven de la liga—con edad promedio inferior a los 26 años—demostró madurez, disciplina táctica y una defensa impenetrable.
El partido tuvo un inicio parejo, pero todo cambió cuando Tyrese Haliburton, figura clave de Indiana, sufrió una grave lesión en el tendón de Aquiles en la primera mitad. Pese al golpe anímico, los Pacers llegaron al descanso con una ventaja mínima de 48-47, impulsados por Pascal Siakam y una defensa férrea.
El tercer cuarto fue el punto de inflexión. OKC se despegó con triples consecutivos de su tridente estelar: Gilgeous-Alexander, Holmgren y Williams. Desde ese momento, no soltaron la delantera.
El Thunder dejó sin anotar a Indiana durante los primeros 4:31 del último cuarto, estirando la ventaja a 22 puntos. Aunque los Pacers redujeron la diferencia en los minutos finales, la ausencia de Haliburton fue demasiado.
Shai Gilgeous-Alexander brilló con 29 puntos y se convirtió en el MVP de las Finales, sumando así a su galardón de Jugador Más Valioso de la temporada regular. Solo otras tres leyendas lo han logrado en la misma campaña: Kareem Abdul-Jabbar, Michael Jordan y Shaquille O’Neal.
Oklahoma City concluye una temporada memorable con su primera corona desde 1979, dejando en claro que el futuro de la NBA ya está aquí—y se escribe con las iniciales de SGA.
