El FC Barcelona arrancó con intensidad, y durante la primera mitad se pudieron ver varios puntos interesantes. En primer lugar, la actuación del portero del Girona, Paulo Gazzaniga, fue de lo más destacable: realizó varias paradas de mucho mérito que mantuvieron al Girona dentro del partido. Por varios momentos, cuando el Barça amenazaba con abrir huecos, Gazzaniga respondió con acierto. Esto permitió que el Girona no se descolgara y siguiera metido en el duelo.
Por parte del Barça, los nombres que sobresalieron fueron jugadores como Pedri, que volvió a mostrar su habitual capacidad de manejo del balón y de generar espacios, y Lamine Yamal, al que el técnico cuidó de cara al próximo compromiso, replicando una estrategia de cierto control de carga. Y es que el técnico del Barcelona, Hansi Flick, decidió preservar parcialmente a Yamal y también a Pedri —con vistas al calendario exigente que tiene el equipo— para que no llegaran al choque fatiga o sobrecarga.
En cuanto a las bajas, el Barcelona afrontó el partido con una lista larga de ausencias: jugadores clave como Marc‑André ter Stegen, Gavi, Robert Lewandowski, Raphinha, entre otros, no estuvieron disponibles, lo que condicionó al equipo tanto en profundidad como en variantes ofensivas.
Así pues, el Barça intentó dominar, pero el Girona se mostró sólido, gracias también al buen trabajo de su portero, de modo que la primera mitad transcurrió con cierta igualdad, aunque con el Barça ligeramente mejor posicionado.
Ronald Araujo le da la victoria al FC Barcelona y la reacción de Flick
En la segunda parte, el Barcelona buscó con más insistencia el triunfo.
No obstante, hasta el minuto final el marcador permanecía igualado. Y entonces llegó el momento decisivo: Ronald Araujo, que había entrado como sustituto, se convirtió en héroe cuando marcó el gol de la victoria en el minuto 93.
La jugada fue una acción de insistencia ofensiva del Barça, que empujó y terminó encontrando el premio. Araujo, defensa de oficio, adelantado en el ataque, definió con determinación para dar los tres puntos al equipo.
Fue una muestra también de la fe del entrenador en mover piezas cuando era necesario.
Por su parte, Hansi Flick tuvo una reacción intensa. En los minutos finales, ante la tensión del partido, fue expulsado por protestas al árbitro tras ciertas decisiones polémicas sobre el añadido.
Esta expulsión le impedirá estar en el próximo enfrentamiento, el clásico contra Real Madrid, lo cual supone un hándicap importante para el Barça.
El Barcelona se prepara ya para el próximo partido de la UEFA Champions League 2025‑26: el martes 21 de octubre recibirá al Olympiacos FC en un partido clave de su grupo.
Este compromiso se vuelve decisivo para sus aspiraciones europeas, y el hecho de que Flick no pueda estar en el banquillo por su sanción añade un componente extra de dificultad.
