Japón tiene la generación que por tantos años han descrito en el manga/anime de Capitán Tsubasa mejor conocido en Latinoamérica como los Supercampeones, futbolistas que compiten en: Italia, Inglaterra, Alemania, Francia, Holanda, España , Escocia y Bélgica. De hecho, solo tres del plantel provienen de la liga local, dos de ellos son los porteros suplentes.
Japón tiene mucho material que se puede destacar. Entre tanta opciones, se debe tener bajo el radar a Kaishu Sano, mediocampista del Mainz de la Bundesliga alemana.
Es el mejor ejemplo de un box to box, recorre 9.71 km por juego, 401 en toda la campaña en Alemania, ganó 362 duelos, aparte 78 aéreos y 2,100 carreras intensas. Su lectura de juego que le permite interceptar balones es top. Sus pases, en cambio, son cortos y seguros. Es un catedrático para ejecutar la presión tras pérdida.
La historia del portero de Japón:
Zion Suzuki nació en Estados Unidos, su papá es ghanés y su mamá japonesa. Decidió representar a Japón y actualmente es el portero titular del Parma en Italia, donde se convirtió en el primer arquero japonés de la historia en competir en la Serie A.
El guardameta asiático es un prodigio, debutó como futbolista profesional a los 16 años con el Urawa Red Diamonds de la máxima categoría del balompié japonés.
El Mánchester United se interesó en sus servicios cuando tenía esa edad. Sin embargo, declinó ir a Inglaterra para tener en Japón más minutos de desarrollo, una decisión que con el tiempo le dio la razón.
El portero, de 23 años, tiene una altura de 1.93. Se destaca por su juego con los pies y la habilidad de atajar disparos muy potentes. Por otra parte, debe mejorar su toma de decisiones y concentración, algo que hará con el tiempo
