Leandro Cedeño pasó al estrellato de la LVBP tras su gran postemporada con Magallanes

Leandro Cedeño la FIGURA del título del Magallanes tras ser banca en Caracas

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Leandro Cedeño: Una fuerza de la naturaleza en el plato

Lo de Leandro Cedeño fue, sencillamente, una exhibición de videojuego. El slugger guatireño arrasó en la votación de la prensa acreditada obteniendo el 87,1% de los sufragios (101 de 116 votos posibles). Y no era para menos: Cedeño igualó el registro histórico de la liga con cuatro cuadrangulares en una final y estableció un nuevo tope histórico de 14 carreras remolcadas en apenas seis desafíos.

Su línea ofensiva durante la serie ante Caribes de Anzoátegui parece sacada de otra época: .318 de promedio, .448 de OBP y un astronómico OPS de 1.403. Cedeño castigó a cada lanzador que se le puso enfrente, sumando un total de 27 carreras impulsadas sumando el Round Robin y la Gran Final.

El «sacrificio» defensivo de un MVP inesperado

Uno de los datos más curiosos de esta corona es que Cedeño, cuya posición natural es la primera base o designado, tuvo que mudarse al jardín izquierdo por orden del mánager Yadier Molina. Con la presencia de Renato Núñez en la inicial, Molina y el coach Roberto Espinoza «desempolvaron» un guante que Leandro no usaba en cinco años.

“Jugar en el outfield me tenía muerto, estaba loco porque se acabara”, bromeó el toletero tras la celebración. A pesar de su corpulencia, sus desplazamientos y lecturas de los batazos bajo la tutoría de Endy Chávez fueron clave para mantenerlo en el lineup diario. La apuesta de la gerencia de Federico Rojas salió a la perfección: el riesgo calculado terminó dándole al Magallanes la solidez necesaria para conquistar el título.

Un refuerzo con aroma a leyenda

El destino tiene giros poéticos. Cedeño, quien pasó gran parte de diciembre relegado al banco de los Leones del Caracas, terminó ganando el premio que lleva el nombre de la «Pared Negra», Robert Pérez. Al igual que el legendario pelotero larense en la 2001-2002, Leandro se convirtió en apenas el segundo jugador en la historia del Magallanes que gana el MVP de la final asistiendo en calidad de refuerzo.

Ahora, su nombre se une al de figuras inmortales de la Nave Turca como Pablo Sandoval, Ramón Hernández y Cade Gotta. Cedeño demostró que, cuando se le da la oportunidad de jugar a diario, su bate es capaz de mover montañas y, en este caso, de remolcar a todo un equipo hacia la gloria caribeña.

«El toque de @kevinmoraf»: Leandro Cedeño es el claro ejemplo de que el talento sin oportunidad es solo potencial. Estaba «encuevado» en la capital y, al recibir la libertad en Valencia, explotó como el slugger de élite que es. Lo que hizo en esta final no solo le dio el anillo al Magallanes, sino que le puso un sello de oro a su carrera. ¿Dará el Caracas el paso para retenerlo o veremos a la Nave intentar el canje definitivo por su nuevo ídolo? 👇

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