Óscar «El Llanerito» Rivas es un nombre histórico para el deporte venezolano. Su trayectoria en el patinaje de velocidad duró 22 años. Durante este tiempo, granjeó orgullo al Arauca vibrador y rompió límites en pistas mundiales. Hoy recordamos su legado de esfuerzo, estrategia y elegancia.
Inicios de Óscar «El Llanerito» Rivas
Este destacado velocista nació en la Maternidad Concepción Palacios de Caracas, pero se crió en Apure. A los 12 años, impulsado por la curiosidad, comenzó a patinar en el Paseo Los Próceres. Bajo el tutelaje de Edgar Meza, inició una formación que su familia costeó de forma particular.
Su vida siempre estuvo ligada a la actividad física. Influenciado por su madre, docente de Educación Física, destacó en escuelas de Apure como la Agustín Codazzi. Luego, migró a Caracas para culminar el bachillerato en la U.E. Leopoldo Aguerrevere. Este cambio fue clave para cumplir su apretada agenda de competencias.
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Éxitos Nacionales e Internacionales
En 1999, Óscar «El Llanerito» Rivas asombró al país en los Juegos Aragua 99. Allí ganó siete medallas compitiendo de forma individual. Ese mismo año debutó internacionalmente en Ñuñoa, Chile. En el 2000, asistió al Mundial de Barrancabermeja con recursos propios tras fallas logísticas de la delegación.
Su constancia lo llevó a los World Games de Akita, Japón, en 2001. En dicha justa logró la sexta posición mundial. También compitió en Valence d’Agen, Francia, financiando su propio viaje tras polémicas federativas. Su talento lo llevó luego a pistas en Argentina, Táchira e Italia.
El Hito de 2005 y Suzhou, China
El año 2005 fue el punto máximo de su carrera. Óscar «El Llanerito» Rivas conquistó el oro en los Juegos Bolivarianos de Colombia. Superó a la selección neogranadina en su propia casa. Además, obtuvo otra dorada en los Juegos del Alba en Cuba. Cerró el año con el quinto lugar mundial en Suzhou, China.
Por estos logros, fue Atleta del Año en Guárico (2004) y reconocido en Apure (2008). Actualmente, labora en el área administrativa de salud y Recursos Humanos. Sin embargo, su corazón sigue en las pistas. Tras formar a niños en Guárico, aún patina en solitario por Los Próceres, cerca de su hogar en Los Símbolos.
