Un tenso ambiente de terror y violencia rodea al fútbol paraguayo tras las graves amenazas a dos figuras clave del Club Olimpia. La noche del viernes, la fachada de la casa del delantero Derlis González amaneció con un escalofriante mensaje: “Ganen o plomo”.
Esta intimidante frase, que evoca el tristemente célebre lema de Pablo Escobar, fue la gota que derramó el vaso de una jornada frustrante para la afición, luego del empate 1-1 contra Sportivo Trinidense en la decimotercera fecha del torneo Clausura.
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Preocupación en familiares de jugadores de Olimpia
La familia de González, visiblemente afectada, denunció el hecho. Su esposa, Karimi Chávez, compartió en redes sociales una imagen de la pintada, acompañada de un comunicado que rechaza enérgicamente estos actos. «Esto ya cruza límites», expresó, enfatizando que su hogar no tiene la culpa de los resultados en la cancha.
«Los jugadores tratan de hacer lo posible por ganar siempre. ¿Qué jugador no quiere salir campeón?», sentenció. Aunque González no jugó por lesión, la amenaza lo alcanzó directamente.
Pero no fue el único. El capitán del equipo, Richard Ortiz, también sufrió una agresión similar. Su vivienda fue vandalizada con mensajes que lo tildaban de «mercenario» y exigían su salida del club, en un claro reflejo del descontento de la hinchada.
Peligro latente
Según el padre de Derlis, Pablo González, las cámaras de seguridad captaron a dos personas en una motocicleta realizando la pintada cerca de la 01:00 AM. Este incidente subraya la escalada de violencia en un momento deportivo delicado para el Olimpia.
Con cuatro entrenadores en lo que va de temporada, el club ocupa el décimo puesto en la tabla, a 12 puntos del líder Guaraní. La crisis deportiva parece haber desatado una ola de violencia que ya no distingue entre el campo de juego y la vida personal de los futbolistas.
